Sobre Hillary

hillary-rettig-teachingLa idea central de mi obra es que la procrastinación, los bloqueos y otras formas de baja productividad son síntomas de desempoderamiento.

“Desempoderamiento” quiere decir que a usted no le falta nada para ser productivo, simplemente se ha alejado o ha perdido el acceso a lo que ya posee: puntos de fuerza, habilidades, capacidades y energía (la holgazanería, la falta de disciplina, la falta de compromiso y otras supuestas deficiencias son síntomas de desempoderamiento, no las causas, así que le ruego que no se concentre en estos aspectos y que no los use para poner etiquetas negativas, ni a usted mismo ni a los demás). Dedico toda mi actividad profesional a ayudar a las personas a detectar y superar las fuerzas de desempoderamiento que minan su trabajo y sus vidas, para que puedan recuperar el placer de la productividad.

Otra contribución importante de mi obra es la descripción del perfeccionismo como un fenómeno complejo que (hasta hoy) consiste en dieciocho síntomas, entre ellos: la grandiosidad, la falta de visión, priorizar el producto en lugar del proceso y priorizar las recompensas y los reconocimientos externos en lugar de sus propios parámetros de éxito.

Por último, he diseñado soluciones para la procrastinación y el perfeccionismo caracterizadas por un enfoque singular y que son eficaces.

He dictado clases sobre productividad y gestión del tiempo en talleres de escritura de nivel avanzado, corporaciones, organizaciones educativas, artísticas y comunitarias. Mis artículos se han difundido en Psychology Today, Huffington Post, Future Buzz, Time Management Ninja, Tomorrow’s Professor, Authors Helping Authors y muchas otras publicaciones.

En lo personal, soy vegana, partidaria del software libre y amante de la vida y de los perros. Soy también ex madre adoptiva de cuatro adolescentes sudaneses refugiados (parte del grupo conocido como “Lost Boys”), hoy adultos e independientes, y donante de riñón en vida. Si usted está pensando en convertirse en vegano, defensor del software libre, madre o padre adoptivo, o donante de riñón, envíeme un correo y le apoyaré en lo que pueda.

Desde siempre me ha interesado también la justicia social; mi primer libro, El Activista Vitalicio (The Lifelong Activist), es una guía de autoayuda para activistas progresistas y radicales, y fue mi desempeño como activista lo que me permitió llegar a esa comprensión profunda del poder personal que hoy orienta mi trabajo.

De niña deseaba hacer principalmente dos cosas: escribir y ayudar a los demás. Ahora que soy adulta, siento que cuanto más tiempo dedico a actividades en pos de estos objetivos, más feliz y más productiva soy. El mío es un típico caso de “retoño tardío” cuyas capacidades, profesionales y personales, florecieron en la madurez de sus cuarenta años. Es por eso que, habiéndolo experimentado yo misma, comprendo la angustia de quienes sienten que no están aprovechando todo su potencial. Pero ahora sé lo que entonces ignoraba: que los bloqueos se superan fácilmente una vez que uno deja de acusarse de ser holgazán o indisciplinado y comienza a buscar la verdadera raíz del problema. Así, a menudo mi mensaje principal a los demás es: “Tranquilo, todo irá bien”.

Creo profundamente en el poder de la perseverancia, las increíbles posibilidades que ofrece el hecho de “reinventarse” y los beneficios de vivir una vida consciente. Puede que la vida sea difícil, pero es siempre intensamente fascinante.

Nací en el Bronx y actualmente vivo en Kalamazoo, Michigan, después de haber transcurrido algunos períodos en Ithaca, New York City y Boston. Mi compañero es profesor de física en la universidad de Kalamazoo, y tenemos dos perros rescatados del abandono llamados Billy y Petey.

Lo mejor que puede hacer usted para secundarme y apoyar mi obra es escribir una opinión en Amazon sobre uno de mis libros. Se lo agradezco desde ya, y si después de haberlo hecho me lo comunica, estaré encantada de enviarle un agradecimiento personal.